BODAS REALES, un repaso a los enlaces de la monarquía europea: 2000-2010 (Parte I)

Máxima Zorreguieta el día de su boda con el Príncipe Guillermo de Holanda

Retomamos nuestro sección sobre las bodas reales de la monarquía europea, adentrándonos ya en la primera década del siglo XXI. Década en la que se celebran los enlaces de los príncipes y princesas herederas de las principales casas reales.

Atrás dejamos bodas de cuentos de hadas como la boda de Diana Spencer (1970-1980), novias de belleza y elegancia atemporal como Grace Kelly (1950-1960) o Wallis Simpson (1920-1940) y bodas discretas pero multitudinarias como la de las Infantas de España Doña Elena y Doña Cristina (1990-2000).

La historia de la monarquía está llena de cuentos de amor entre Príncipes y plebeyas, sin embargo, es el siglo XXI donde más príncipes herederos (y los no herederos también) han contraído matrimonio con mujeres y hombres sin sangre azul. Aunque la polémica no ha girado exactamente en torno a la condición plebeya de los consortes, sino a sus escandalosos o controvertidos pasados
¿El triunfo del amor? ¿Modernización de la monarquía?

Como está primera década ha sido bastante intensa en cuanto a enlaces matrimoniales de la realeza se refiere, hoy empezaremos con tres primeras bodas.

S.A.R Príncipe Haakon Magnus y Mette-Marit Tjessem {Año, 2001}: contrajeron matrimonio en la Catedral de Oslo el 25 de agosto de 2001 en un enlace polémico por la vida pasada de la novia. Quizás –y ya son elucubraciones mías- para dar un pequeño paso de acercamiento hacia el pueblo noruego y hacia su nueva y “real” familia, la novia lució un vestido inspirado en el que llevó la Reina Maud, bisabuela del novio, en su boda en 1896.

El traje de novia de Mette-Marit fue confeccionado por el diseñador noruego Ove Harder Finseth. Realizado en crepe de seda color marfil y 125 metros de tul silke drapeado, el vestido de novia se caracterizó por su sencillez y línea clásica: mangas largas ajustadas, escote redondo, falda acampanada con poco volumen y terminada en una cola de dos metros de largo. El velo en tul de seda partía del moño de la novia y medía seis metros de largo.

El ramo de novia de Mette-Marit es uno de los que más se recuerdan por su original forma alejado totalmente de la clásica tendencia de grandes ramos tipo bouquet. La idea del ramo fue desarrollada por la propia Mette-Marit en colaboración con la floristería Passiflora: una larga trenza de flores en tonos rosas y malvas fijadas a una malla de hiedras sujetos con hilos de metal.

Boda del Príncipe Haakon de Noruega y Mette-Marit

 

S.A.R  el Príncipe Guillermo Alejandro de Orange-Nassau y  Máxima Zorreguieta {Año, 2002}: El 2 de febrero de 2002 en la Nieuwe Kerk (o Iglesia Nueva de Ámsterdam) tuvo lugar el matrimonio religioso entre el príncipe heredero Guillermo Alejandro Nicolás Jorge Fernando Príncipe de Orange, Príncipe de los Países Bajos, Príncipe de Orange-Nassau y Señor de Amsberg (que nos deja sin aire con tanto título) y la agente de inversiones argentina, e hija de un antiguo miembro civil del régimen del dictador argentino Videla (lo que causó cierta controversia), Máxima Zorreguieta Cerruti.

Máxima eligió para la creación de su vestido de novia al extraordinario Valentino, quien confeccionó una pieza de alta costura de corte clásico en mikado blanco marfil: manga larga ajustada, cuello redondeado, cuerpo liso, falda acampanada adornada con dos franjas de encaje y cola de cinco metros de longitud.

El velo, de más de seis metros de largo, estaba confeccionado en tul de seda con detalles florales realizados a mano. El estilismo de Máxima se completaba con la tiara de diamantes y perlas lucida por la Reina Beatriz (ver AQUÍ) en su propia boda en 1966, pendientes largos y una sencilla pulsera de diamantes engarzados en platino.

Boda del Príncipe Guillermo de Holanda y Máxima Zorreguieta

 

Princesa Marta Luisa de Noruega y Ari Behn {Año, 2002}: contrajeron matrimonio el 24 de mayo de 2002 en la Catedral de Nidaros en Trondheim. La novia, fiel a su particular estilo, lució un traje de novia de dos piezas de inspiración medieval confeccionado por la modista noruega Wenche Lyche (aunque algunas fuentes indican que esta sólo diseñó el vestido y que el abrigo fue diseñado por Anna Bratland),

El vestido de novia de Marta Luisa era en crepe de seda blanca, sin mangas y escote inspirado en los arcos góticos de la Catedral de Nidaros. La sencillez del vestido acentuaba aún más la elegancia del abrigo en satén duquesa color hueso y bordados en cristales de swarovski, rematado en cola de tres metros de longitud con forma de arco gótico y bordado con un círculo de cinco lirios (número sagrado, según la tradición Noruega, en un enlace matrimonial). Marta Luisa completó su estilismo con un largo velo y la tiara de diamantes y perlas en forma de lágrima de su abuela la Reina Maud.

Su ramo de novia, en forma de corazón, estaba realizado con orquídeas, lirios y una flor típica noruega llamada liljekonvall. Aunque uno de los detalles más llamativos son sus alianzas de boda: un diseño en oro blanco de estética gótica con el nombre de los novios grabados en la parte superior de los anillos, realizadas a mano por Ulf Larsen.

Por cierto, esta boda tampoco escapó de la polémica por la vida del novio, el escritor Ari Behn. Marta Luisa renunció a algunos de sus privilegios monárquicos a favor de su marido.

Boda de la Princesa Marta Luisa de Noruega y Ari Behn

¿Qué os han parecido estas tres primeras novias del siglo XXI?

¿Con cuál de ellas identificáis más vuestro estilo nupcial?

 

Información vía: Hola.com, Christines Royalty, Wikipedia

1 Comment

  1. mpalabradehonor 03/01/2011

    Maravilloso repaso de las Bodas Reales. Me gustarón mucho Maxima y Mette- Marit, ésta última me sorprendió gratamente. Me encanta el post!!


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